Certificación GPSR: qué es realmente y cómo demostrar la conformidad
No existe un certificado GPSR oficial ni un laboratorio que lo emita. El Reglamento (UE) 2023/988 funciona por autodeclaración. Te explicamos qué documentación necesitas de verdad.

Buscas "certificación GPSR" o "certificado GPSR" y no encuentras dónde sacarlo. Ningún organismo lo emite, ningún portal oficial te lo descarga, ningún laboratorio te lo sella. La conclusión lógica es que algo estás haciendo mal. No es así. El problema es la premisa: el certificado GPSR no existe.
El Reglamento (UE) 2023/988, en vigor desde el 13 de diciembre de 2024, no establece ningún proceso de certificación obligatorio para los productos de consumo. No hay un "sello GPSR". Lo que el reglamento exige es que tú demuestres, por tu cuenta y bajo tu responsabilidad, que el producto es seguro. A eso se le llama autodeclaración de conformidad, y es lo que de verdad tienes que preparar. Si quieres el contexto completo del reglamento, lo tienes en la guía del Reglamento (UE) 2023/988.
Por qué no existe la certificación GPSR
Conviene entender de dónde sale la confusión, porque tiene sentido. Mucha gente viene del mundo del marcado CE, donde para ciertos productos sí intervienen organismos notificados que evalúan y emiten certificados. Otros llegan desde marketplaces que piden "documentación GPSR" en una casilla y dan a entender que existe un papel concreto que conseguir.
El GPSR funciona distinto. Es el Reglamento de Seguridad General de los Productos, una red de seguridad horizontal que cubre los productos de consumo que no tienen una normativa sectorial propia, y complementa a los que sí la tienen. Su lógica no es la del certificado emitido por un tercero. Es la de la responsabilidad del operador económico: tú pones el producto en el mercado, tú respondes de su seguridad, y tú tienes que poder demostrarlo si la vigilancia del mercado te lo pide.
Por eso no hay un certificado que sacar. Lo que hay es un expediente que montar. Y ese expediente, no un sello, es lo que acredita tu conformidad.
Qué necesitas de verdad para demostrar la conformidad
Olvídate del certificado. Estos son los tres documentos que sostienen tu cumplimiento, y conviene tenerlos antes de comercializar, no después de recibir un aviso.
Evaluación de riesgos
Es la base de todo. El artículo 9 del reglamento te obliga a analizar los riesgos previsibles del producto en condiciones de uso normales y razonablemente previsibles, y a documentar cómo los reduces. No es un trámite de relleno. Si un día tienes que justificar por qué tu producto es seguro, este es el documento que lo sostiene.
Una evaluación de riesgos seria recoge qué hace el producto, a quién va dirigido (atención a los productos para menores de 36 meses, que arrastran requisitos más estrictos), qué podría salir mal y qué medidas tomas para evitarlo. Cuanto más concreta, mejor te defiende.
Documentación técnica
Es el expediente completo. Incluye la descripción general del producto, la evaluación de riesgos y la lista de normas armonizadas u otros criterios de seguridad que has aplicado. Es el cuerpo de pruebas que demuestra que el producto se ha pensado y fabricado para ser seguro.
Aquí entra una de las obligaciones que más se descuidan: la conservación. El artículo 9(7) te exige guardar la documentación técnica durante diez años a partir de la fecha en que el producto se comercializa por última vez. No diez años desde que lo fabricaste. Diez años desde la última venta. Organízala desde el principio, porque dentro de varios años no querrás reconstruirla de memoria.
Declaración de conformidad
Aquí hay un matiz que muchos artículos confunden, y vale la pena clavarlo.
Una declaración UE de conformidad formal solo es obligatoria para los productos cubiertos por legislación de armonización, es decir, los que llevan marcado CE (juguetes, equipos eléctricos, EPI y similares). Para esos productos, la declaración la exige su normativa sectorial.
Para los bienes que solo están bajo el GPSR y no llevan marcado CE, el reglamento no impone una declaración de conformidad formal. Lo que existe es una autodeclaración: tú declaras bajo tu única responsabilidad que el producto cumple. Es la misma idea de fondo, pero importa la diferencia legal. Lo que ha popularizado el documento es que los marketplaces lo piden de forma rutinaria, no que el GPSR lo exija en todos los casos. Si quieres una base lista para rellenar, tienes una plantilla de declaración GPSR que cubre ambos escenarios.
Cómo se relaciona con el marcado CE
La pregunta vuelve una y otra vez, así que conviene dejarla resuelta. El marcado CE y el GPSR no compiten ni se sustituyen. Se complementan.
El marcado CE acredita la conformidad con la normativa sectorial de un tipo concreto de producto. El GPSR cubre la seguridad general y actúa de red para todo lo que esa normativa específica no contempla. Un juguete lleva marcado CE por la Directiva de juguetes y, además, queda sujeto al GPSR en los aspectos de seguridad que aquella no regule. Un cojín decorativo, en cambio, no lleva CE pero sí está plenamente bajo el GPSR.
Dicho de otro modo: si tu producto lleva CE, cumplir el GPSR no te exime de su normativa sectorial; si no lleva CE, el GPSR es tu marco de referencia. En ningún caso aparece un "certificado GPSR" intermedio.
La trazabilidad y el etiquetado: la parte que no es papeleo
Hasta aquí hemos hablado de documentos de archivo. Pero el GPSR también exige que cierta información viaje físicamente con el producto, y esto no es la persona responsable, es trazabilidad pura. Lo regula el artículo 9, apartados 5 a 7.
En el producto o, si no es posible, en el embalaje, tiene que constar:
- Un elemento que identifique el producto: número de modelo, número de lote o de serie.
- El nombre, la razón social o la marca registrada del fabricante, y su dirección postal.
- Si vendes desde fuera de la UE, los datos de tu persona responsable establecida en la UE.
A eso se suman las advertencias de seguridad y las instrucciones, redactadas en un idioma que el consumidor del país de venta entienda con facilidad. En España, en español. Esta parte es la que la vigilancia del mercado comprueba primero, porque se ve a simple vista. Tienes el detalle completo en la guía de etiquetado GPSR.
Si vendes desde fuera de la UE: la persona responsable
Hay una pieza que no es opcional y que no tiene nada que ver con certificados. Si eres un vendedor establecido fuera de la Unión Europea, el artículo 16 te obliga a designar una persona responsable establecida en la UE antes de comercializar. Sin ella, el producto no puede entrar de forma conforme al mercado europeo, por muy completa que tengas la documentación.
La persona responsable es quien guarda la documentación a disposición de las autoridades, verifica que la declaración o autodeclaración existe y sirve de punto de contacto para la vigilancia del mercado. Conviene no confundirla con un proveedor logístico: un servicio de fulfilment solo pasa a ser persona responsable como último recurso, cuando no hay fabricante, importador ni representante autorizado establecido en la UE.
Aquí seremos directos sobre lo que hacemos y lo que no. EUProof genera tu documentación GPSR (evaluación de riesgos, documentación técnica, declaración o autodeclaración y textos de etiquetado), pero no actúa como tu persona responsable. Esa figura la designas por separado. Son dos cosas distintas y conviene tenerlas claras desde el principio.
Los mitos que conviene desmontar
Mientras montas tu expediente, vale la pena tener claras un par de cosas que circulan y no son ciertas.
No hay exención para pequeñas empresas. El volumen de ventas no cambia tus obligaciones. Un autónomo que vende cien unidades al año responde del producto igual que una marca que vende cien mil. Si trabajas a pequeña escala, la guía de GPSR para pequeñas empresas te ayuda a priorizar sin saltarte nada.
Tampoco hay exención para los productos hechos a mano. El artesano que vende velas o juguetes de madera en Etsy es, a efectos del reglamento, un fabricante con las mismas obligaciones de seguridad. "Lo hago yo en casa" no es una categoría legal.
Sobre lo digital, una aclaración útil: los archivos puramente digitales, como un PDF o un ebook, quedan en general fuera del ámbito del GPSR. El caso que sí se discute es el del software independiente. Si vendes plantillas o descargas, respira: no necesitas montar este expediente para ellas.
Y el mito que da nombre a este artículo: no necesitas un certificado de un tercero. Un informe de laboratorio puede reforzar tu evaluación de riesgos y darte tranquilidad, sobre todo en productos con cierto riesgo, pero no es un requisito del reglamento ni sustituye a tu propia documentación.
El resumen práctico
No busques un certificado GPSR, porque no existe. Lo que la vigilancia del mercado puede pedirte es tu expediente, así que lo que tienes que construir es ese expediente: evaluación de riesgos, documentación técnica conservada diez años, y la declaración de conformidad o autodeclaración que corresponda según lleve o no marcado CE. A eso le sumas el etiquetado de trazabilidad en el producto y, si vendes desde fuera de la UE, una persona responsable designada.
Si prefieres no montar cada documento desde cero, EUProof genera el conjunto a partir de los datos de tu producto. La persona responsable la designas tú aparte. Para ver si tu producto entra en el ámbito del reglamento, empieza por la herramienta ¿me afecta el GPSR? y, para entender el panorama normativo completo, por la guía de normativa GPSR.
Este artículo es una orientación general, no asesoramiento jurídico. Confirma tus obligaciones con un profesional cualificado o tu persona responsable.
Paso a paso
Identifica al operador económico responsable
Define quién responde del producto: fabricante, importador o, si vendes desde fuera de la UE, tu persona responsable establecida en la UE (artículo 16). Sin esta figura no puedes comercializar de forma conforme en el mercado europeo.
Haz la evaluación de riesgos del producto
Analiza los riesgos previsibles en condiciones de uso normales y razonablemente previsibles, e indica cómo los mitigas. Es el documento que sostiene todo lo demás y es exigible por el artículo 9.
Reúne la documentación técnica
Monta un expediente con la descripción del producto, la evaluación de riesgos y la lista de normas armonizadas u otros criterios de seguridad aplicados. Consérvalo diez años desde la última comercialización.
Redacta tu declaración de conformidad o autodeclaración
Para bienes solo-GPSR, redacta una autodeclaración con tus datos, la identificación del producto y la referencia al Reglamento (UE) 2023/988. Si el producto lleva marcado CE, prepara además la declaración UE de conformidad formal de su normativa sectorial.
Aplica el etiquetado de trazabilidad
Añade en el producto o el embalaje el número de modelo o lote y el nombre y dirección del fabricante y, si aplica, de la persona responsable (artículo 9(5)-(7)). Suma las advertencias de seguridad e instrucciones en el idioma del país de venta.
Preguntas frecuentes
- ¿Necesito una certificación externa de un laboratorio para demostrar que cumplo con el GPSR?
- No. La conformidad con el GPSR se basa en una autodeclaración del fabricante o del operador económico responsable. No es obligatorio un certificado de un tercero. Un informe de laboratorio puede ayudarte a sostener tu evaluación de riesgos, pero no sustituye a tu propia documentación ni es un requisito legal del Reglamento (UE) 2023/988.
- ¿Qué relación tiene la certificación GPSR con el marcado CE?
- Son cosas distintas. El marcado CE acredita la conformidad con la legislación de armonización sectorial (juguetes, equipos eléctricos, EPI, etc.) y solo aplica a esos productos. El GPSR cubre la seguridad general de los productos de consumo y actúa como red de seguridad para todo lo que el marcado CE no regula. Si tu producto lleva CE, también tiene que cumplir el GPSR en los aspectos de seguridad no cubiertos por su normativa específica.
- ¿Puede un organismo certificador emitir una certificación GPSR?
- Puede emitir un informe sobre la documentación que tú has preparado, por ejemplo validando tu evaluación de riesgos o realizando ensayos. Pero ese informe no sustituye a tu declaración de conformidad ni a tu documentación técnica. La responsabilidad sigue siendo tuya como operador económico.
- ¿Cómo redacto una declaración de conformidad para el GPSR?
- Para productos solo-GPSR es una autodeclaración. Debe incluir tu nombre y dirección, una identificación clara del producto (modelo, lote), la frase de que declaras bajo tu única responsabilidad que el producto cumple con el Reglamento (UE) 2023/988, los datos de tu persona responsable si vendes desde fuera de la UE, y una fecha y firma. La declaración formal con marcado CE solo es obligatoria para productos cubiertos por legislación de armonización.
- ¿Durante cuánto tiempo debo conservar la documentación técnica que acredita el cumplimiento?
- Diez años a partir de la fecha en que el producto se comercializa por última vez, según el artículo 9(7) del Reglamento (UE) 2023/988. La vigilancia del mercado puede pedírtela en ese plazo, así que guárdala de forma ordenada y accesible.
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